Guru …. Guruma

Llevo tiempo planteándome una serie de cuestiones que me rondan como un gato a cada paso haciéndome tropezar y que me dejan con la cabeza pesadota como si tuviera una manada de buitres acompañándome.

cat arroundA modo de exhibicionismo las saco aquí para compartir a reflexión y tal vez alimentar algún ejercicio de dialéctica con las ávidas lectoras que a veces se asoman por mi humilde morada…“quidicir”: que a ver si alguien comenta algo.
Una de las cosas que más me gusta en la vida es buscar cosas en google, tontunadas varias para llenar algún momento de curiosidad mórbida y fugaz y procrastinar un rato. Vamos con un ejemplo de este tipo de tontunismo:

  • Busco “yoga mujer”: me encuentro en las tres primeras páginas montón de tiendas de ropitas.
  • Busco “yoga hombre”: me aparecen estudios sobre los beneficios del yoga, escuelas, gimnasios….

No es que no me guste la ropa de yoga (que suelo ir a cazar los mejores algodones a al vecino y amiguisimo Portugal)… pero me gustaría que el yoga para la mujer se relacionase múltiples asuntitos y no solo con bienes de consumo.

Si alguien no me sigue creo que puede ser bien ilustrativo estos días ver cómo se hace famosísimo el satisfayer “está bien” es divertido y aceptable pero ha sido siempre tabú hablar del placer y la masturbación que no sea de los hombres heteros.

Pues no quiero hablar de ropa ni de juguetes sexuales si no de cómo poner a las mujeres y lo que tienen que decir en el centro del escenario.
Como no podría ser de otra forma, hay un lugar en la historia del yoga para muchas mujeres que han contribuido a potenciar el conocimiento y crear escuelas:

Y es que aparte de gurús, también hay gurumas. Como se diría por aquí “U-las”?

“Doy por inaugurado este pantano” y empiezo una serie de descubrición de mujeres en el yoga a modo de recorrido histórico y social a algunas las tengo muy cerca otras me quedan más lejos…