Miniserie “el arte-ciencia de programar sesiones”: Capítulo 6: Yoga, programar por meses y desde el cuerpo: ciclo menstrual

Los tres cerditos (o cerditas)

Hace unos días estuve en un intensivo de fin de semana con David Swenson en Barcelona (¡sí sí así que vuelva repito! me he vuelto groupie). Al finalizar una de las sesiones en la ronda de ruegos y preguntas una chica le preguntó a David ¿“Tú qué opinas de practicar durante el período”?.

David, (¡un majete total!) empezó a contarnos como un cuento con todo su gracerío de abuelo castañeta del yoga. Él en su día, había preguntado a tres yoguinis sobre este asunto. Y como en el cuento de los tres cerditos…

  • Una dijo que practicaba de igual forma que si no tuviera el período (haciendo ashtanga que es una práctica cañerita),
  • Otra le dijo que no practicaba
  • La otra que hacía una práctica adaptada y que no hacía posturas invertidas

Después de alguna que otra anécdota, el propio David acabó su explicación diciendo: “Yo te cuento lo que me han contado por que no puedo saber nada de eso. ¿Cómo voy yo a saber lo que tu cuerpo necesita?” ¡Ojú mi David!
Y aquí voy yo porque estoy con David. Nos han contado muchos cuentos y yo creo que el cuento sería otro: Ricitos de Oro

Ricitos de oro

Allá va ella tan contenta de paseo por el bosque sola (OMG, ¡imprudente! Tía loca!) Entra en una casa que “no es suya” y va probando. Nada se ajusta a lo que necesita y cuando algo sí le vale (lo del osito pequeño) va y lo rompe. Cuando la muchacha se queda satisfecha durmiendo en una camita muy “para ella” vienen a perseguirla por ello.
Y todo por ser tan curiosa y por salir de su casita y meterse en propiedades ajenas. Así es que -dependiendo de la versión- se la comen ¡ÑAM ñam! o se vuelve la pobre al redil con su mamá. ¡Mae mía de pensarlo solo me da ganita de llorar!.… Snif, Snif!

Ya me recompongo…  y recojo el hilo de la entrada anterior (sí, sí esa en la que venimos de observar la naturaleza cíclica de nuestro bicherío humano y la importancia de adaptar la práctica a las estaciones…. ) ¿Y digo yo, esos ositos no podrían quedarse en una cueva hibernando? Si es quee !aiporfavor! que no se pongan tan estupendos y dejen por lo menos, que rizos eche un ojo y mire (a modo de catálogo de ikea) qué es lo que le gusta. Ya si acaso ella, cuando quiera hacerse su casa tenga ideas para hacerla a su manera: a su medida y su gusto.

El de la mujer invisible y su casa

Propongo que sigamos observando lo que pasa a nuestro alrededor con un poco más de atención y miremos hacia lo más evidente, tanto tanto que parece “invisible”. ¡Anda fíjate! lo que nos encontramos!!

… Y es que en las clases de yoga suele haber mujeres, muchas, y muchas más que hombres. (¿Es tan común por tus lares como por los míos? ¿Pasa esto en tu clase? ). Un nuevo universo se abre ante mi. ¡Ajajá!! PAPUMM!

Y es que con este afán de observar y curiosear  me he dado cuenta de que no adaptarse al cuerpo que tenemos es tratar de meterlo dentro de un molde que no es el suyo como la casita de los ositos. Y… ah, no, no por ahí no paso, que no es nada yóguico y va en contra del principio de ahimsa (no violencia) y a este mundo hemos venido a ser felices y no a sufrir ¿sí o qué?

Y aquí voy. ¿No habrá una “casa” para nosotras donde se cuide nuestros cuerpos cíclicos?

Si no la hay: la hacemos ¡Qué coño, (nunca mejor dicho) Power for women! Es hora de adaptarnos a nosotras mismas y aceptar que nuestro cuerpo es distinto y como todo cuerpo necesita cuidado.

¿Cómo lo ves? ¿te vienes y buscamos una “casa” para nuestros rizos?

¡Juurrp! ¿Y por donde buscamos? Pues por donde íbamos ya ¿o qué? mirando nuestro bicherío de mujer que tiene la suerte de dar clase a mujeres y que también tienen un cuerpo cíclico. Y aquí mi cuerpo “sujeto” me ayuda a comprender, me enseña y me trae material de primerita clase del que aprender y sobre el que aprender.

¿Y digo yo.. sabremos observar el cuerpo para que nos ayude a entender lo que necesita?  ¿O llevamos tanto tiempo siendo cuerpo objeto que nos sabemos “mirarnos”?

Como soy principiante (también en esto) busco a quien sabe más para que me lo cuente y venga a leer y a probar. Si “ya de la ya”, te interesa este universo y lo quieres saber todito todo, no puedo dejar de recomendar, a “grito pelaoo” a Erika Irustra y su Camino Rubí. Cosita buena, buena.

“Me ser una aprendiente de este nuevo lenguaje y no lo habla muy bien aun” (lease con voz robot). Por eso os invito también a devorar Cuerpo de Mujer, sabiduría de mujer y saborear la sabrosa sabiduría (un poco new age, eso sí) de Christiane Northrup.

Christiane dice que el ciclo menstrual nos conecta con los ciclos de la naturaleza: de la creación y la destrucción (inspiración y espiración) con la luna y las mareras al igual que las estaciones nos conectan con los cambios en nuestro entorno.  Algunas culturas antiguas han llamado «lunares» a los periodos menstruales y es sabido que en ambientes naturales en los que no existe tanta luz artificial la ovulación tiende a ocurrir durante la luna llena, y la regla y el periodo de reflexión durante la fase oscura de la luna.

Aunque por estos lares urbanizados esto no sucede, “é verdá” que desde el punto de vista energético pasamos por un periodo de oscuridad cada mes (nuestra energía se viene bastantito abajo) y otras en las que sube y nos encontramos más luminosas. Así se entiende que a parte de los cambios visibles que suceden en el cuerpo estos también tienen su efecto en nuestra forma de pensar (consciente e inconsciente). Christiane lo explica asín:

“Desde el comienzo de la menstruación hasta la ovulación, estamos madurando un óvulo y, al menos de forma simbólica, preparándonos para dar nacimiento a otro ser (…). Muchas mujeres  encuentran que están en su cima de expresión en el mundo exterior desde el comienzo del ciclo menstrual hasta la ovulación: su energía es extrovertida (…) con nuevas ideas, es decir, son más   «fértiles». En muchas mujeres el deseo sexual está en su apogeo a mitad del ciclo, y nuestro cuerpo secreta en el aire hormonas que se han asociado con el atractivo sexual.”

Podemos entender también que estos cambios y evoluciones en nuestro cuerpo, se corresponden con una estación del año. Personalmente siempre he sentido que la bajona me da todos los años en primavera, es un mensaje de mi cuerpo que me dice: ¿”Todo florece y tú aquí sin cambiar, piensa un poco en ello y muévete que el verano está ahí”?

Así, veo un correlato entre lo que el cuerpo hace, siente y dice para nosotras y para que se escuche por los demás. Una energía particular, real y simbólica en cada fase del ciclo.

A lo Hansel y Gretel

Si aún no te he convencido y te quedas paradx en medio del camino pensando que vamos a entrar en una casita de chocolate en plan: “¿Y por qué o para qué  hacer algo distinto? ¿No se supone que somos iguales? ¿No habrá dentro de la casa una bruja feminista que me tire a la olla y quiera hacer conmigo una sopa?”

Aquí en modo bruja digo: Porque por “igualarnos a los hombres” tratamos nuestros cuerpos como si no fueran cíclicos. Los cuerpos “normativos” de los hombres no menstrúan, no paren, no tienen la menopausia… ¡pero los nuestros sí!

Y como diría mi asesora legal y próxima colaboradora: “Igualdad es tratar igual a lo que es igual y distinto a lo que es distinto”. Y si no escucho todo esto, si no lo tengo en cuenta, si lo hago invisible…. aquí el principio de adaptación… se va a tomar por saco. Y yo lo he puesto entre mis principios y no pienso olvidarlos.

Pero este tema no es nuevo: La práctica de yoga durante la menstruación es un tema bastante tratado en muchos libros como una “situación especial”.

Pero desde mi punto de vista podemos intentar avanzar y no solo “hacer distinto” únicamente durante la menstruación si no hacer algo adecuado a cada etapa del ciclo para cuidar y autocuidarnos.

Nuestras expertas hablan …

La maestra total en esto de adecuar la práctica al ciclo ovárico es Geeta Iyengar, su seguidora Patricia Walden y Bobby Clennell. Por aquí – que yo conozca-, Mónica Rodríguez que tiene una propuesta específica de Yoga para la mujer.

Patricia dice que a “nivel físico el yoga relaja el sistema nervioso, equilibra el sistema endocrino, aumenta el riego sanguíneo y de oxígeno de los órganos reproductores, purifica el hígado, fortalece los músculos que rodean a los órganos. A nivel mental, actúa aliviando la tensión y aumentando la relajación de manera que hipotálamo pueda regular sus hormonas con mayor eficiencia, le brinda un momento para ir hacia adentro escuchar a su cuerpo y responder a lo que oye.”La menstruación es una “limpieza a nivel emocional donde estamos más propensas a enfrentarnos a lo que nos molesta para liberarlo”.

Patricia está en todo y en su libro El libro del yoga y de la salud para la mujer: Guía para el bienestar físico y mental se ocupa de cada una de etapas de la vidita: de la adolescencia a la vejez abordando también problemas específicos. Ahí es na!

Igual que como hicimos con las estaciones, ¿Qué os parece si vemos qué está pasando en el cuerpos menstruantes y cómo podríamos adaptar la práctica a cada fase del ciclo?.

Trataré de simplificar intentando no ser simplista. Aquí hay mucha chicha y cada persona y caso es un mundo :

  • El ciclo menstrual comienza con el sangrado que acompaña al desprendimiento del endometrio. El cuerpo dice: “Ajá, no ha habido un ovulito fecundado, pues fuera esto ya sobra, y yo necesito descansar”.

Así, una práctica restaurativa será lo propio. También evitar posturas invertidas que no ayudan, sino que dificultan la expulsión del endometrio. A mi me gusta introducir ejercicios con material de soporte (hago una clase más modo Iyengar). Si tuviera que resumir y solo hacer una postura: Supta Baddha Konasana es lo que grita mi cuerpo.

Aquí una propuesta de Patricia Walden para esta etapa.

  • En la fase preovulatoria el cuerpo se deshace totalmente de la menstruación y generar nuevos óvulos. Frescos, frescos! En la primera mitad del ciclo es una fase de creatividad (es también una muy buena época para iniciar nuevos proyectitos)

Una práctica que ayude a limpiar el cuerpo dejará todo por ahí abajo más sanote. Suelo empezar a introducir posturas poco a poco, meto torsiones. Le empiezo a dar un poco más de caña con una clase de tipo vinyasa y un poco de invertirías para ayudar a secar y colocar el útero.

Otra secuencia de Patricia para esta etapa:  

 

  • Durante fase ovulatoria, que ocurre a mitad de ciclo, hay un aumento del nivel de estrógeno. Normalmente estamos que lo petamos y tenemos a tope de energía. Estamos más hacia fuera que hacia dentro. El cuerpo dice: ¡Veente paaca espermatocito!

Una práctica vigorosa nos ayudará a mantener el equilibro hormonal. Aquí yo me pongo en modo Ashtanga para disfrutar toda la energía de mi cuerpo.

Patricia propone…

  • Por último en la fase pre-menstrual (arriba de progesterona) tendemos a ir más a lo nuestro, hacia el interior a nuestra bola. Toca cuidarse para que todo funcione correctamente.

Christiane dice que el síndrome premenstrual “es una consecuencia de no respetar nuestra necesidad de subir y bajar como las mareas”. Y es que en esta época tocaría bajar y reservar un momentito para la reflexión desde un espacio para contemplar lo que se ha creado en el ciclo anterior y ver cositas que necesitamos cambiar o modificar.

Durante este período que suele ser visto como algo “chungo” el hemisferio cerebral derecho (intuitivo) está a tope y disminuye la actividad del hemisferio izquierdo (“disque” también aumenta la comunicación entre ambos). Es una fase para reconsiderar y transformar aquello que no nos mola.

Personalmente, he notado que recuerdo mucho más mis sueños y suelen ser más “reveladores”.

Durante la práctica de yoga mi el cuerpo me devuelve una “sensación” (dolorosa o no) de aquellas partes donde he tenido alguna lesión. Tal vez para que lleve ahí mi atención y mi mimo.

Allá que va la propuesta de Patricia Walden para esta etapa.

En mi práctica me decanto por en hacer posturas que ayuden a relajar y abrir la cadera. Hago más posturas de suelo para no cansar las piernas. También hago más posturas con apoyos.

Bien, voy recogiendo un poco de lo que he aprendido a modo de cimientos y os lo pongo en una tablita. Y esto e solo un aperitivo del festín que nos podemos dar dentro de la nueva casa! ¿Cómo lo veis? ¿Os suena? ¿Sintoniza esto con vuestra experiencia, reconocen vuestros cuerpos alguna de estas sensaciones y situaciones?

Menstrual PreOvulatoria Ovulatoria PreMenstrual
Días 1 a 6 7 a 13 14 a 20 21 a 28
Está pasando… El endomentrio se desprende Se desarrolla y crece el óvulo El óvulo listo para fecundarse El óvulo abandona el ovario
Luna Nueva Creciente Llena Menguante
Energía Pasiva Activa Pasiva Activa
Dirección Mundo interior Mundo exterior Mundo exterior /explansión, relación Mundo interior / reflexión
Estación Invierno Primavera Verano Otoño
Práctica yoga Reconstituyente Detox Vigorosa Preparatoria
Familias de Asana evitar Invertidas, pie, posturas con abdomen tenso, mula bandha Mula bandha
Familias de asanas Todas con apoyo:

– Estiramientos hacia atrás

– Supinas con apoyo, hacia delante, de pie y sentada torsiones suaves y extensiones con cuerdas.

– Buscare el mismo efecto que las invertidas con posturas como viparita dandasana en banco y setu bandha sarvancasana en banco

Invertidas, apertura de cadera, posturas de pie, torsiones y estiramientos hacia delante y atrás / Mula Bandha Invertidas, Extensiones / Si se quiere concebir evitar extensiones intensas y hacerestiramientoas hacia delante Sentadas, abrir cadera, ir hacia atras

En el tiempo que llevo dando clase he observado que tendemos a sincronizar nuestros ciclos, que hay cosas que funcionan y otras que no. También me encuentro que las alumnas vienen con problemas asociados al ciclo y que preguntan buscando en el yoga respuestas. !Está claro que hace falta ir haciendo preguntas!

Con lo poco que sé de momento, intento aportar alternativas para las distintas fases tanto en mi práctica como en clase con mis alumnas.

Si, eras como yo eres de las que se acuerdan de la regla cuando llega, te propongo desarrollar un poco más tu escucha interna y aprender todo lo que tu ciclo tiene que decirte. Creo que no hay manera más barata de aprender que escuchar tu cuerpo. Así de fácil.

Si no eres un cuerpo menstruante ni lo has sido, habrá que cambiar la estrategia y, como David Swenson, leer, preguntar, observar a tus alumnas en clase. ¡Todos y todas estamos aprendiendo a escuchar desde dentro o desde fuera!

El misterioso caso del yogui de la capa amarilla: Breve historia de los Beatles y el yoga.

¿Cómo y por qué han ido a aterrizar cuatro Yoguis en la portada del mejor disco de todos los tiempos?

Cuando me enteré de que, pululando por la portada del SGT Peppers, había un montón de yoguis… en mis adentros, sonó una vocecita que decía: “investigaremosssssssssssss…”

Ha pasado mucho tiempo y muchas cosas desde que empecé a leer de este asunto, y ha sido un no parar de buscar vídeos y referencias para documentarme: ¡hasta he viajado a Liverpool!

Otros que han sentido la misma curiosidad  refutan los datos y completan la información así que habemus material en abundancia para referenciar la historia bien, bien.

….Un adelanto de por dónde van los tiros: La primera de las caras de la fila superior de personajes de la portada del Sgt Peppers es un Yogui famoso y otros gurús andan por ahí. ¿Dónde, dónde? ¿Cómo, cómo? Tranquis, tranquis… Vamos por partes como dijo Jack el Destripador.

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Miniserie “El arte-ciencia de programar sesiones”: Capítulo 1. (Con yoguiregalo gratis).

Si eres instructor/a, puede que esto te suene; si eres alumno te traigo un pase VIP para ver lo que sucede entre bambalinas antes de la clase… y si os quedáis por aquí, un regalo extra listo para descargar.

Esto va de hacer secuencias de yoga o del arte de planificar una sesión: Mi “proto-sistema” al descubierto!!!

Al principio todo es raruno

Me pregunto cómo fueron vuestros inicios haciendo sesiones, los míos están siendo rarunos … pero básicamente muy divertidos. Todos los profes que andáis por ahí supongo que tendréis también buenas historias que contar.

En esta primera mini entrada os lo cuento en/desde mis carnes en primera persona mis más tiernos inicios con el proceso de planificar una clase. En titulares:

Alegría, pánico, confusión!

Aunque era lógico, no estaba preparada para LA GRAN PREGUNTA :

“¿Quieres empezar a dar clases de yoga?

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¿Cómo escoger tu esterilla (mat) de yoga? El comienzo de una buena amistad

Mi esterilla y yo

Tengo mi esterilla desde hace casi ya 9 años. Tantos como años llevo practicando yoga.

Me la regaló mi hermana, la trajo de Beckley y me la dio porque ella no la usaba. Cuando empecé a ir a clase, la llevaba siempre conmigo. Así que mi hermana me diseñó y creó una funda super molona para ir a clase.

En el estudio donde iba había esterillas, pero yo llevaba la mía porque me la había regalado mi sister y tenía mi superfunda. ¡Así que imaginaros con cuanto amorcito la llevaba a clase!!.

(Tanto me gustó que, como sabéis, le he pedido que haga más y ahora las hace para todos vosotros, y las tenéis didponibles en la Tienda)

El caso es que mi esterilla iba conmigo – ¡ Y sigue yendo! -,   a todas partes).

¿Y tú? ¿Tienes tu esterilla? ¿Por qué es importante tener tu propia esterilla?

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