Miniserie “El arte-ciencia de programar sesiones”: Capítulo 2. Del porqué al Cómo!

Sí una cosa he aprendido es que existen tantas formas de enseñar yoga como profesores. El famoso #cadamaestrillotienesulibrillo aquí va que ni pintado!. Y esto va de cómo hacerse el librillo! Si eres profe y estás empezando, aquí un testimoooooooooonio pero sobre todo, ideas que espero te ayuden a crear el tuyo!

En esto de enseñar hay mucho que aprender!

Del porqué al cómo

¿Qué es lo que tú sabes? Qué quieres que aprendan tus alumnos contigo y cómo vas a hacerlo?

Si todas estas preguntas te aturden como a mí, te propongo buscar unos principios. ¿O qué?

Segura estoy que no ha sido por forrarte de pasta  ¿Por qué te has metido a dar clases de yoga? Busca! existe un motivo, un deseo, algo por lo que crees que puedes aportar. Por ahí han de andar tus principios si sabes buscarlos.

Por ejemplo así que me pongo a preguntarme por qué me he metido yo a esto, me respondo (léase con vocecita de diálogo interior):

  • Aprender: Puede que hasta que sea cierto y es que he oído por ahí que no hay mejor manera que aprender que enseñar
  • Explorar: Así ves otras formas de hacer y ser, aprendes de tus alumnos y personas que les apasiona esto mismo.
  • Compartir: Compartes lo poco que sabes de esto que te encanta, te absorbe hasta meterse hacia dentro por el ombligo y te hace requetefelizcomounaperdiz.
  • Aligerar: Te echas unas risas

Y digo esto último muy conscientemente ya que todo el mundo que conozco que se acerca al yoga, viene con su propia tara: física, emocional o mental… (si, si en yoga hay una buena panda de tarados). La fórmula mágica hay que compartirla! Y es que reírse aligera, cosa linda!

Para mi sería algo así como: Respeto (por el Yoga y por el alumno), Cuidado (y autocuidado con y en la práctica) y Humor. Con estas tres palabritas guiaría mi práctica.

¿Y para ti? Plantearse para los adentros este asunto es un punto importante para diseñar tu enseñanza: Poseso! Busca tu porqué para encontrar un cómo!

Desde esos principios que has encontrado…. responde! ¿Cómo quieres que sean tus clases?. No limits, contesta a lo grande!

1. Que vengan el cuento. Clases pertinentes

Tengo la rarez de ser pedagoga. Por eso pienso siempre en modo objetivo-contenido-metodología. Es decir ¿Para qué quiero enseñar esto, qué es esto y cómo voy a enseñarlo? no hay mejor forma de aprender!

Hacer una clase de yoga, no puede ser algo casual y arbitrario, mezclando las posturas como si fueran una ensalada de bar muy creativa. Seguro que con la experiencia una se vuelve más libre, pero al comenzar mejor tener algo a lo que agarrarte.

Para mi ha de haber una intención en la clase, hay un contenido que enseñas y una manera específica de hacerlo. Busco que mis clases vengan al cuento, busquen algo valioso (aunque finalmente el resultado pueda ser tan variado como alumnxs hay en clase).

Suelo decir al principio lo que vamos a hacer en la clase. Comento cuales son las áreas que vamos a trabajar (“intención”)  y en dónde específicamente vamos a llevar “atención”. De esta forma tengo alumnos sujeto (de su práctica), no alumnos objeto (de mis experimentos)!. Así pueden “evaluar” si se ha conseguido avanzar en los objetivos que nos hemos propuesto.

Ojo! No es que les eche un rollo super tocho pero sí que les cuento lo que vamos a trabajar y cómo,  sin más.

Considero que para que las clases sean pertinentes deben ajustarse a las circunstancias y a lxs alumnos! El tipo de yoga que practico, hatha vinyasa, parte del concepto de Vinyasa krama (de las enseñanzas de Krishnamacharya): La idea es empezar dónde está cada alumno, considerando su estado físico emocional y mental para progresar paso a paso.

A veces se nos olvida lo que han aprendido lxs alumnos y el camino que queda por recorrer. Otras veces las posturas “para principiantes” no lo son para “tus principiantes”. A parte de lo que “pienses que es adecuado”… mira a tu alrededor. Ains!!… gran lección que hay siempre que recordar.

Por ejemplo: Aquí unas enseñanzas (tristemente extraídas de mi propia práctica)

  • Una clase muy dinámica a primera hora de la mañana puede causar un estropicio entre una legión de zombialumnos legañosos.
  • Si planteo una clase de flexiones hacia delante para promover “un meterse padentro” y me encuentro con un día gris, tras un desastre natural (ciclogénesis explosiva de invierno gallego) … seguro que logro el objetivo de llevarlos hacia adentro… pero puede que no sea lo más adecuado.
  • Puede ser a una le apetezca hacer una postura avanzada,  pero vaya!! Repítase en forma de mantra:

La clase no es para ti!

2. Equilibradas

Hacer una secuencia equilibrada implica entender bien el contexto de la clase y cómo el grupo va avanzado.  Dice Marck Stephens que desde el comienzo hasta el fin la clase ha de ir de forma fluida, como si fuera un único vinyasa, con un esfuerzo asumible sin crear tensión. Y cada alumno es un mundo por explorar!

Aunque la clase tenga una intención sobre la que ponemos nuestro foco, no podemos hacer sólo un tipo de asana y forzar y forzar sobre lo mismo. En toda clase tiene que haber de todo un poco para trabajar “los cuerpos”.

Creo que una clase siempre debe llevarme a un mayor equilibrio interno. Malamente podrás llevar a lxs alumnos si provocas tensión con tus instrucciones y para más inrri no enseñas que tenemos que ser respetuosos con nuestro cuerpo.

Así que postura a postura, poco a poco hay que entrar en la práctica sin forzar al cuerpo. No sé si habéis tenido alguna vez la sensación de que las posturas “rascan”. Por ejemplo, terminar la clase e intentar hacer el arado y ver que la espalda dice NORRR! esto ahora no!

Uno de los conceptitos con el que me quedé de la formación es el de Sthira sukha. Un asana debe ejecutarse con firmeza y soltura.

Y a veces no se trata de llegar a ningún lado, si no de escuchar al cuerpo. Casi siempre ir más allá es venir más para acá. Y casi siempre es más importante soltar la tensión para hacer la postura con soltura que meterte en un “molde” a presión.

3. Integradas

¿Qué sensación global se llevarán lxs alumnos a casa? (Hace unos años escribí de este asunto pero aun no lo entendía muy bien)  Ahora, me gusta la idea Stephens de que lo propio es que se sientan más “integrados” que cuando empezaron la práctica.  Pues para eso es el yoga o qué?

¿Y cómo hacer posible ir avanzando poco a poco para que suceda tal maravilla? Aquí hay que ir sobre seguro. Paso a paso:

  • De lo sencillo a lo complejo

Brazos de garudásana,  espalda de sirsasana… Sip! en unas posturas hay otras posturas y si sabemos ver lo que nos enseña cada una de ellas podemos aprovecharlo para ir hacia asanas más complejas pasando por sus hermanas pequeñas.

Si vas a hacer una clase dirigida hacia una postura cumbre será buena cosa ir introduciendo cada una de los elementos que la forman poco a poco. Personalmente me gusta empezar con una introducción más lenta y analítica y es ahí donde me paro más en los detalles.

Por ejemplo: Como mis alumnos son principiantes he estado descomponiendo el saludo al sol y explicando cada una de las posturas (un día el perro boca abajo, otro día la cobra, otro día plancha) y con esto voy a avanzado -puede parecer lento pero para mi es seguro- para que posteriormente integren esas posturas en el saludo al sol de forma dinámica.

  • Del frío al calor y de nuevo al frío

En este tiempo he visto la importancia de empezar movilizando las articulaciones y despertando poco a poco la columna.  Creo que empezar así, es una buena ayuda a salir de la inercia del cuerpo (tamas).  Inmediatamente notas que se crea un calorcillo necesario para lubricar las articulaciones y te aseguras de crear las condiciones para un buen calentamiento.

Si no hay calorcito es fácil que uno se lesione y eso no puede ser! No violencia! (Ahinsa) con nosotros mismos, o como se dice por aquí “non mancarse”!

Un vinyasa fantástico y clásico de todos los tiempos serán unos saluditos al sol que pongan al cuerpo en acción y deje a los músculos activos para entrar en otras posturas un poco más complejas. De esta forma entramos al cuerpo a una energía un poco más dinámica (rajásica). Normalmente hago de 4 a 6 vueltas de saludos al sol.

El punto de mayor calor del cuerpo se puede aprovechar para hacer una postura cumbre en la que hemos estado trabajando. Tras este punto álgido de la clase habrá que ir enfriando el cuerpo para dejar la clase con una energía más serena (sátvica y olé las palabrejas)

Aquí una pequeña guía termodinámica yóguica del calor y el frío:

Generan Calor

  • Torsiones activas
  • Posturas de pie
  • Equilibrios sobre brazos
  • Extensiones de espalda

Enfrían el cuerpo

  • Torsiones pasivas
  • Flexiones sentados
  • Supta padangusthasana, supta baddha konasana
  • Sarvangasana
  • Halasana
  • Setu bandha
  • Viparita karani
  • Del abajo arriba y de arriba abajo

Acompañando este flujo también suelo empezar y terminar de la misma manera. Sentada o tumbada y por en medio hago posturas de pié en la parte más dinámica de la sesión.

Por ejemplo: Empezar sentados, tumbarnos para hacer un ejercicio de respiración e ir de rodillas hacia las posturas de pie. Poco a poco bajando de nuevo al suelo a rodillas, posturas supinas sentados y luego supinas pronas para hacer invertidas al final y cerrar la clase tumbados.

  • De lo grupal a lo individual

A parte de planificar la clase, dentro de ella hay que ir a personalizar lo que enseñas. Si no todos aprendemos de la misma forma… no podremos enseñarle las mismas cosas a todo el mundo… Gups! aquí es crítico tener opciones. Aquí viene el hardwork como profesora.

Y las incógnitas… Puedo acaso ver exactamente qué necesitan lxs alumnos y en consecuencia ¿Estoy preparada para cambiar el planteamiento que traigo previamente en medio  de la clase?

Para ser flexible en clase a parte de hacer sesiones “que vengan a cuenta” hay que tener un conocimiento profundo que solo se adquiere con la práctica.

Aquí viene lo bueno! Y es que la práctica se adquiere practicando!

Siiiiiiiiiii! al principio no te atreves pero no puede ser! Hay que hacerlo! superar este acojene total y estudiar para ver variantes y soportes te ayudan a ser más flexible y adaptarte a las circunstancias.

Y es que al fin y al cabo… qué profesora quieres ser tú?

El aprendizaje sucede en un lugarcillo mágico: la distancia exacta que hay dentro lo que ya se hacer y lo que puedo hacer con la ayuda de alguien que sabe más que yo. (Sip!, en pedagogía se llama la zona de desarrollo próximo, y viva el constructivismo!: Y ahí es donde tienes que estar como profesora.

Marck dice que la función del profesor en este proceso es triple:

  • “Trazar un plan de ruta inteligente basándose en las realidades del terreno y de lxs estudiantes de la clase
  • Observar a lxs estudiantes y comunicarse con ellxs para cerciorarse de que han integrado la experiencia como estabilidad y soltura
  • Ofrecer orientación con conocimiento de causa e inspiración a lo largo de la senda.”

Amén! Mark!

Al fin y al cabo es un preguntarse ¿Qué profesora quiero ser? ¿Qué voy a aportar?

Esto sólo puede responderlo una personita: Tú.

Qué otros pricipios aplicáis por ahí? ¿qué os parece? es últil para vosotrxs reflexionar sobre este asunto?

Si os parece interesante esto os recomindo fervientemente que leáis:

Y hasta aquí el “Cómo” entiendo el cotarro, me falta saber qué opináis vosotrxs!

En el próximo episodio del cómo al qué!…  en pequeños y cómodos pasos. ¿Te vienes?

Yoga GIF - Find & Share on GIPHY

Guardar

5 thoughts on “Miniserie “El arte-ciencia de programar sesiones”: Capítulo 2. Del porqué al Cómo!

  1. Hola!! muchas gracias por la mención 😉
    me ha encantado leer tu post, tiene mucha miga y me engancha tu manera de enfocar la enseñanza y compartir lo que sabes, ¡yo también soy muy fan de Marck Stephens!
    Un abrazo!

    1. Gracias por pasarte por aquí Susi! Es un honor! Tu entrada es bárbara, me ayudó mucho y espero que inspire a más profxs!
      Con el enfoque de Marck de tuve flechazo total!. Sistematizar y dar forma a la enseñanza del yoga es lo que nos hace falta a los que estamos empezando. Un abrazazo desde Galicia!

    1. Jei! Gracias! Encantada de que sea útil. A mi me ha divertido un montón plasmar por escrito lo que hago para preparar las clases. Un ejercicio super interesante! Muchísimas gracias por tu comentario!

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

*